Programa de trasplantes de islotes pancreáticos
Desde 2002, Williams Kherkher ha ayudado a docenas de receptores de trasplantes de islotes pancreáticos que de otra manera no hubieran podido solventar este caro procedimiento que salva vidas.
Los islotes pancreáticos son grupos de células en el páncreas que producen insulina, una hormona que usa el cuerpo para regular los niveles de azúcar. Sin suficiente insulina, se contrae diabetes. Los diabéticos tipo 1 son pacientes cuyos cuerpos han destruido sus islotes pancreáticos debido a un trastorno autoinmune. Típicamente están obligados a usar varias inyecciones diarias de insulina para sobrevivir.
Con el trasplante pancreático, que aún es considerado un tratamiento experimental, se toman los islotes del páncreas de donantes en coma irreversible y se inyectan en los receptores. Esto es mucho más seguro que un trasplante de todo el páncreas.
Cada vez que se encuentra tejido de donantes, Williams Kherkher inmediatamente pone a disposición uno de sus aviones particulares. Los pilotos de la firma llevan el páncreas donado desde el Baylor College of Medicine al Diabetes Research Institute en Miami, una de solo dos instituciones en los Estados Unidos capaces de extraer los frágiles islotes.
El proceso insume aproximadamente seis horas, y pasado dicho período de tiempo nuestros pilotos vuelan de regreso a Houston para que pueda realizarse el trasplante.
Los resultados no dejan de ser destacables: después del procedimiento, la mayoría de los pacientes pueden vivir sin insulina por varios años, muchos de ellos por primera vez desde que eran niños. Ya que sólo pacientes con graves complicaciones hipoglicémicas son aceptados en el programa, muchos de ellos tampoco pudieron manejar o dormir la noche previa al trasplante. A pesar de que deben tomar medicamentos en contra del rechazo por el resto de sus vidas, los receptores sienten que han nacido de nuevo.
Este es un pasaje de una carta a John Eddie Williams, Jr., de una receptora de trasplante:
John Eddie, usted es una parte vital de este dedicado y desinteresado equipo del trasplante, y le estaré agradecido por siempre. Mi páncreas realmente voló en 'primera clase' en manos de sus hábiles pilotos.
Espero que usted y su familia disfruten de las galletitas. ¡Como nunca pude comer dulces, no le puedo garantizar calidad perfecta, pero fue divertido poder lamer la cuchara!
Saludos cordiales,
Judy Gugenheim
Este programa, incluso la historia de la Srta. Gugenheim, apareció en el Houston Chronicle en 2002.