Tres mitos mortales sobre los cruces ferroviarios
Por John Fabry
Mito Nº 1: Los accidentes en cruces ferroviarios son raros
De acuerdo con los registros de la Federal Railroad Administration (Administración Ferroviaria Federal; FRA, por sus siglas en inglés), los rieles del tren y las calles se cruzan en más de 154000 lugares en los Estados Unidos. Más de 11.500 de esos cruces, conocidos como pasos a nivel, se encuentran en Texas. Cerca del 70% de los pasos a nivel en Texas no tienen barrera y luces para advertir a los conductores cuando se está acercando el tren.
El año pasado, se registraron en la FRA 2.924 choques nacionales en pasos a nivel, con un resultado de 324 muertes y muchas más lesiones. Texas ha liderado desafortunadamente en esas estadísticas, con 282 choques y 36 muertes en 2003. Cuando estudie estas estadísticas, tenga en cuenta que la precisión de la información de FRA depende de la recolección de datos y de los procesos de comunicación de los ferrocarriles. FRA admite que: “No es posible identificar eventos que deben reportarse que fueron omitidos por el ferrocarril”. En otras palabras, los números podrían ser hasta mayores.
Mito Nº 2: Un conductor siempre puede ver al tren que se acerca
Los árboles, la vegetación, los edificios y otras estructuras a lo largo de una calle que conduce a un cruce, pueden bloquear la visión del conductor en caso de que se aproxime un tren. Si la calle cruza los rieles del tren en un ángulo diagonal, puede ser que el conductor no vea si se aproxima un tren. Cuando hay más de un riel en un cruce, una locomotora estacionada o vagones ferroviarios en un riel pueden obstruir la visión en caso de que se aproxime un tren en el otro riel.
De acuerdo con la American Association of State Highway Officials (Asociación Estadounidense de Oficiales de Autopistas Estatales): “la distancia del sitio es una consideración primordial en los cruces sin señales ni barrera. La condición en los pasos a nivel se puede comparar a las autopistas que se cruzan en donde debe existir un triángulo de visión libre de obstrucciones. Los conductores no siempre pueden ver si se aproxima un tren, pero deben tener tiempo suficiente como para detenerse antes de llegar a las vías.
Mito Nº 3: Los choques en los cruces ocurren porque el conductor infringió la ley o trató de chocar con el tren
Los conductores en Texas que se aproximan a un cruce ferroviario que solo posee la señal conocida de cruce deben ceder el paso al tren que se encuentra en una “proximidad peligrosa” al cruce. A pesar de que parezca obvio, los tribunales de Texas han reconocido que los conductores deben poseer una oportunidad razonable para saber si un tren se encuentra en una proximidad peligrosa al cruce antes de que tengan que ceder el paso. Como lo ha notado al menos uno de los tribunales: “cada cruce ferroviario es un lugar peligroso”. Sin embargo, la ley de Texas reconoce que algunos cruces son “extremadamente peligrosos”. Un cruce es extremadamente peligroso si es “tan peligroso que las personas que toman los recaudos necesarios no pueden pasar sobre él con seguridad” sin otra advertencia que no sea la señal de cruce.
El cruce se puede clasificar como extremadamente peligroso si una condición permanente (como por ejemplo un edificio) o una condición temporal (como por ejemplo vagones), obstruye la visión del conductor para saber si se aproxima el tren. El ferrocarril tiene el deber de utilizar medidas extraordinarias para advertir a los conductores sobre la aproximación de un tren en los cruces extremadamente peligrosos. Las medidas extraordinarias podrían ser: barreras, luces de señalización, campanas o empleados ferroviarios que agiten una bandera. El ferrocarril puede ser responsable si por no proporcionar esas advertencias ocurre un choque con un vehículo que intenta cruzar los rieles.
Si usted o alguien que conoce se ha lesionado en un cruce ferroviario, llame a John Fabry al (713) 230-2284.

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John Eddie Williams, Jr., nuestro socio gerente, fue entrevistado por el Houston Business Journal.
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