Lo que necesita saber antes de vacunar a su hijo
por Thao Ho
Vacunar a los niños contra las enfermedades contagiosas ha sido una de las iniciativas de política pública más efectivas que se hayan emprendido en los Estados Unidos. Enfermedades que una vez nos aterrorizaron y cobraron millones de vidas han sido olvidadas gracias a las vacunas infantiles. De hecho, las vacunas han reducido en un 95% las enfermedades evitables con vacunas, motivo por el cual la mayoría de los padres ven a las vacunas como otro rito de paso de sus niños.
Sin embargo, esta historia tiene otro aspecto que muy pocas veces es contado. Desafortunadamente, los programas de vacunación pueden tener también un costo humano. El gobierno de los Estados Unidos reconoce que "[una] vacuna puede tener graves efectos secundarios, incluso causar la muerte o enfermedades incapacitantes que requieren asistencia médica de por vida".¹ Estas reacciones pueden ser "devastadoras" para las familias afectadas. Entre las enfermedades que pueden asociarse con las vacunas se incluyen el autismo, lesiones neurológicas, convulsiones y un número de trastornos autoinmunitarios.
Los padres no deben vacunar a su hijo si éste está enfermo o aún recuperándose de una enfermedad. Las vacunas están diseñadas para crear una respuesta inmunitaria en el niño. La respuesta del cuerpo a la vacuna es lo que hace que el niño eventualmente sea inmune a la enfermedad.
Sin embargo, cuando una persona está enferma, su sistema inmunitario ya está trabajando de más para ayudar a sanar al cuerpo. Por lo tanto, si usted vacuna cuando su hijo está enfermo, existe la posibilidad de que su sistema inmunitario no pueda soportar la carga. Es mejor estar seguro y esperar a vacunar a su hijo después que se haya recuperado totalmente.
Por décadas, los fabricantes de vacunas agregaron un conservante con mercurio llamado timerosal a las vacunas dadas regularmente a los niños. Timerosal fue usado para prevenir la contaminación bacteriana. Sin embargo, en años recientes se han planteado inquietudes con respecto al timerosal y varios trastornos neurológicos, inclusive el autismo. En consecuencia, timerosal ha sido eliminado de casi todas las vacunas.
Sin embargo, se recomienda que se asegure de que su hijo reciba vacunas sin mercurio. Hable con su médico sobre sus preocupaciones antes de vacunar a su hijo. Su médico deberá entender que usted está preocupado por el bienestar de su hijo y que necesita respuestas a sus preguntas.
En 1986, el Congreso aprobó la Ley Nacional sobre Lesiones Causadas por Vacunas Infantiles y estableció el Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas para las personas lesionadas por las vacunas de rutina. Cualquier demanda de compensación relacionada con una vacuna cubierta por la Ley debe ser presentada inicialmente bajo este programa.
Desafortunadamente, muchas personas no tienen conocimiento del Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas. Ni tienen conocimiento de que todas las demandas deben ser presentadas dentro de los 3 años de la fecha del primer síntoma de una reacción adversa, independientemente de cuándo sospechó por primera vez que la vacuna era la causa.
Si su hijo tiene una reacción grave, adversa a la vacuna, necesita conocer sus derechos. Williams Kherkher puede ayudare. Nos comprometemos a ayudar a las familias a obtener compensación por los potenciales efectos devastadores de lesiones relacionadas con vacunas de acuerdo al Programa Nacional de Compensación por Lesiones Causadas por Vacunas, y, en algunos casos, mediante un litigio tradicional en contra de los fabricantes de vacunas.
¹Informe de la General Accounting Office, Dec. 22, 1999 p.1.

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John Eddie Williams, Jr., nuestro socio gerente, fue entrevistado por el Houston Business Journal.
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